EL DESALOJO DEL MERCADO MAYORISTA Y EL SAQUEO DE GAMARRA
Después de varios
meses de haber sido notificados los comerciantes de La Parada para que se
reubiquen en el nuevo mercado mayorista de Santa Anita, y ante la negativa de
trasladarse por parte de estos últimos, la Municipalidad de
Lima en conjunto con la
Policía Nacional , decidió con 500 efectivos, colocar bloques
de concreto para impedir el ingreso de los camiones para que descargaran mercadería
en La Parada. Cuando
se estaban colocando los bloques de concreto, salió una turba enardecida
compuestas por “matones” y delincuentes, pagados por los propios comerciantes,
para enfrentar la caballería de la policía. Resultado de estos enfrentamientos
fueron, dos muertos, varios heridos entre los cuales habían varios policías
policontusos, y lesiones graves a las yeguas que estuvieron en la intervención.
Los policías fueron fácilmente reducidos, y aprovechando que el emporio
comercial de Gamarra, cercano al lugar del enfrentamiento, se encontraba sin
serenazgo y sin protección policial, turbas de delincuentes que bajaban de los
cerros aledaños, comenzaron a saquear las tiendas de este centro comercial ante
el miedo y la incertidumbre de comerciantes, empleados y público que había
acudido a hacer sus compras. Fueron tres horas de angustia donde los
delincuentes sin ningún freno y sin cohibirse ante las cámaras de televisión, se
llevaban toda la ropa y vestimenta que podían cargar, a tal punto que entre
ellos mismos se disputaban el botín. Delincuentes adultos, mujeres y menores de
edad, intervinieron en estos actos vandálicos que originaron cuantiosas pérdidas
a los comerciantes. Muchos de ellos recientemente formalizados, y con
cuantiosas deudas recientemente contraídas con los bancos, se sintieron
impotentes ante la situación que estaban viviendo.
La primera
reflexión de esto es que, en el operativo se debió utilizar el “factor sorpresa”
para evitar que los comerciantes hubieran tenido tiempo de contratar a
delincuentes para repeler a la policía. La labor de inteligencia de policía fracasó
rotundamente, debido a que por tratarse de una zona altamente peligrosa, se debió
contar con muchos más efectivos policiales para poder controlar fácilmente la
situación y así, impedir que estas hordas criminales se “sintieran victoriosas”
como para poder llegar al centro comercial de Gamarra y saquearlo a vista y
paciencia de propios y extraños. Por otro lado las preguntas que surgen son:
¿Dónde estaban los policías que cuidan Gamarra? ¿Dónde estaba el serenazgo de la Municipalidad de La Victoria ? ¿Porque la
labor de inteligencia policial no pudo preveer estos desmanes y haber dotado de
una mayor cantidad de efectivos para resguardar adecuadamente el emporio
comercial de Gamarra? Todo esto nos lleva a pensar en algo que a diario se
comenta en periódicos y televisión acerca de la falta de una cantidad necesaria
de efectivos policiales para brindar seguridad ciudadana en Lima y en otras
capitales de provincia. Siempre se habla de lo mal dotada, en cuanto a logística
y armamento, que esta la Policía Nacional ,
pero nadie hace nada para subsanar el problema. El gobierno parece no
importarle estos asuntos, parecería que la función del Presidente del Perú, es
estar inaugurando obras y certámenes sin importancia, antes de adoptar medidas
contundentes contra la delincuencia y el terrorismo. Me parece muy saludable,
de parte de la Alcaldesa
de Lima, de seguir este asunto de La
Parada hasta las últimas consecuencias. Me parece importante
el de construir una comisaría de La policía Nacional en el terreno desalojado
del mercado Mayorista de La Parada. Esperemos , que con estas medidas se de
mayor seguridad ciudadana por lo menos en esa zona de Lima.
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