Los delincuentes y la violencia
que generan son un problema; pero los delincuentes organizados son un problema
mucho mayor. Estos grupos han empezado a traficar drogas, planificar delitos, y
como lo mencionamos líneas arriba a extorsionar empresas. Entre su arsenal se
encuentran armas cortas, granadas y fusiles que son utilizados para “meter
miedo” y repeler al enemigo, y asegurarse de esta manera los ingresos por la
extorsión.
Las pandillas más peligrosas se
encuentran en el Callao y San Martín de Porres, pero también existen en la Victoria,
Rímac, El Agustino, Surco, Villa María de Triunfo, Cercado, etc. "mientras
más se asocien a comercializadores de drogas tendrán mayor acceso a armas y en
cinco años el panorama podría ser peor. Tiene que haber un plan nacional de resocialización,
pues este no solo es un tema policial". El problema de la delincuencia no sólo pasa por la
Seguridad Ciudadana; el problema es mucho mayor y pasa por la educación, la inserción
social, sueldos dignos que permitan una vida digna, etc. El Estado y las
medidas macro asumidas por el gobierno, sobre todo las económicas, se empeñan
en negar lo anterior, beneficiando a pocos y perjudicando a muchos, sirviendo
de catalizador que ayuda a fermentar el descontento en la sociedad y evocando
en ella lo peor que puede dar, la delincuencia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario